martes, 15 de agosto de 2017

Que...

Cuando entiendes que no lees bien las instrucciones. Que en los domingos no se descansa. Que las matemáticas fueron tus primeras enemigas. Que no te gustaba ir al colegio. Que de chico hablabas demasiado. Que de grande no hablai nada. Que erís demasiado impaciente y terminas siendo el último en la fila. Que no sueles contarle a los demás cuánto tiempo estuviste esperando. Que no quisiste tanto a tus primos, ni ellos a ti. Que el café sabe amargo y no hay necesidad de más amarguras. Que el azúcar está en los carbohidratos. Que tienes un par de caries, un par de rollos y otro par de ideas que se fueron transformando en inseguridades. Que el helado ya no vale $100 (ni tampoco los cubos). Que te gusta la empanada de pino y de queso. Que es difícil decidirse. Que los tercos orinan en tu nombre. Que los baños públicos te echan después del meado y ojalá no andes cagando. Que cruzas las calles sin fijarte demasiado. Que sin tus audífonos sería bastante fome. Que te vas quedando sordo. Que debiste haber repetido un año. Que te masturbaste en la casa de tu amigo. Que tu amigo te masturbó. Que bebiste más de lo que hubieses deseado. Que el condón puede romperse, correrse o quedarse dormido en tu billetera. Que un "no" significa "no". Que quisiste que se fuera rápido. Que no te apetece saludar. Que te incomodan las despedidas. Que ese perro no te quiere, a pesar de dejarte acaciarlo. Que se te pierden las cosas. Que extrañas a ciertas personas. Que eres, de vez en cuando, muy orgulloso. Que eres, de vez en cuando, muy blando. Que te sientes solo estando en medio de tanta gente. Que el premio lo ganó otro. Que esa loza no se lava sola. Que los completos del Rolly son malos. Que te salen granos. Que te gusta comer y nunca cocinar. Que tu madre es gritona, tu padre un adolescente y tus hermanos escuchan trap, al igual que tú. Que escuchar no es lo mismo que poner atención. Que naciste en el desierto. Que no tuviste una gira de estudio a Bariloche. Que ocupas lentes y te da paja limpiarlos. Que tus compañeros no son, en ningún caso, tus compañeros. Que tus profesores leen el power point. Que no te devuelven las pruebas. Que estudias a última hora. Que haces cosas sin pensarlas. Que piensas tanto y no haces nada. Que tienes miedo. Que no recuerdas tus sueños. Que haces chuecas las líneas. Que no te gusta tanto y lo sigues intentando. Que pones cinco alarmas para no despertar en ninguna. Que sabes llegar más tarde que temprano. Que te comes los mocos. Que te huelen las axilas. Que fumas pitos y fumas pitos y fumas pitos. Que te calientas en lugares inapropiados. Que estás asustado. Que saludai tanta gente y no conoces a nadie. Que te da vergüenza dar tu opinión. Que te caíste en frente de un montón de gente. Que rezabas un Ave Maria y un Padre Nuestro antes de acostarte. Que ya no encuentras excusas para creer en Dios. Que necesitas conmoverte. Que decidiste ser honesto y no funcionó. Que sentiste atracción por aquello que no te incumbia. Que no mientes pero tampoco dices la verdad. Que ayer te entró la paranoia. Que hoy no sientes mucho al respecto. Que mañana da igual. Que te hubiese gustado disculparte pero ya es muy tarde. Que los perdonas y tienes que aprender a perdonarte...